|
RELATOS DE LOS CAMINOS
Don Erasmo
En
2006, a la vera de la ruta 40 en el sur de Mendoza, de ida a una
excursión a una de las tantas atracciones turísticas de
Malargüe, encontramos un corral de cabras que cambiaría nuestras vidas......
Cuando la tarde
empezaba a caer en Julo de 2006, volvíamos apresuradamente a un
corral de chivas que previamente habíamos visto a la vera de la
Ruta 40, con intenciones de sacar unas fotos.
Ciento setenta chivas estaban dormitando a un costado del corral.
Comencé a sacar fotos, estaba entusiasmado, el paisaje se
presentaba imponente. De pronto apareció un criollo con
vestimentas típicas, suavemente me preguntó
¿Quiere que le haga entrar las chivas?
Le dije que si. Le dió una órden al perro y este
las hizo entrar. Las 170 chivas entraron desfilando ordenadamente
al corral. Entusiasmados comtemplábamos los acontecimietos.
Jugamos con las chivas, las agarrábamos, y nos
divertíamos en el corral que estaba a la vera del camino en la
Ruta 40 en el sur mendocino.
El puestero había quedado en la puerta del corral junto con su
nieto. Yo me le acerqué y le pregunté como se
llamaba, me dijo Erasmo.
Le dije que nos había bendecido con hacer entrar las chivas al
corral y si me permitía orar por él para bendecirlo; me
dijo que si, y en la tarde de aquel invierno, ore por don Erasmo.
Nos
retiramos del lugar, la figura de don Erasmo y del corral que estaba a
la vera del camino se fueron perdiendo con la distancia.
No
volvió nada a ser igual. Desde ese día empezamos a orar
por don Erasmo y lo que el representaba, "gente perdida en medio de la
nada, sin nadie que les predique"
Desde ese
día investigamos todo lo que pudimos sobre los puesteros o
crianzeros de chivas. Durante un año y medio oramos por
él.
Luego
organizamos un viaje misionero para predicarles a los puesteros. Hubo
24 personas que oraron recibiendo al Señor en el sur de Mendoza
y norte de Neuquén.
Entre ellos
recibió al Señor don Erasmo, junto con su hija Beatriz en
una noche de Noviembre de 2007, la esposa lo don Erasmo, Petronila lo
había hecho al mediodía. Al otro día en un bosque
petrificado, su hermano Roque recibió al Señor. (Luego
nos contó que era hermano de don Erasmo).
Cuando don
Erasmo se convirtió lloramos, sabía que ya nada iba a ser
igual en nuetras vidas. Dios había puesto en nuestra vida a un
criollo de la Ruta 40, para convertirnos en misioneros.
Pastor Juan Enrique Zapata

|
|

En el Corral

Parecía casualidad haber encontrado a Roque Molina hermano de don Erasmo en un bosque petrificado,
no era casualidad, era el amor del Señor para con ellos.
Ir
a Relatos del Camino
Ir a Relato de Antolín López

|

|
|