Zulma la artesana
Apenas
llegamos al Sauzal, paramos en los primeros ranchos de adobe y paja que
empezaba a verse en el pueblo. Bajamos los cuatros de la camioneta y de
apoco, comenzaban a arrimarse hasta nosotros, mujeres y niños
wichis. Mientras Enrique le predicaba del Señor en esa iglesia a
cielo abierto que se había formado de manera espontánea,
Paola y Patricia oraban fervientemente dando gracias a Dios, por la
muchedumbre que se agolpaba. Luego que cantamos, llegó
hasta nosotros una mujer
robusta y decidida, era Zulma Albornoz, presidenta de los artesanos wichis. Me pidió que le enseñara la canción cristiana que habíamos entonado y nos invitó al culto que al día siguiente, domingo 6 de Julio de 2008, se realizaría temprano por la mañana, en la Iglesia Cristiana del Sauzal.
Al
día siguiente alrededor de las 9 horas llegamos al pueblo. Nos
recibió el esposo de Zulma en el patio abierto de su
vivienda y nos dio la bienvenida ante la mirada curiosa de los vecinos.
Luego que Enrique orara pidiendo bendiciones por los varones, se
arrimó Zulma con un paquete grande para nosotros; lo
abrimos y muy alegre les dimos las gracias por
los presentes: Eran trabajos artesanales en tejidos y collares de
semillas, que nos obsequió generosamente.
Siempre
que veo una cortina wichi que cuelga de la ventana de mi living, me
acuerdo de Zulma, esta hija de Dios que continúa tejiendo en el
Sauzal.

En la casa de Zulma de Albornoz.

Zulma la artesana con Gloria, Patricia y Paola.