Carlos Pérez
La
medianera de tu casa ¿Cuántos centímetros mide?
¿Las paredes de tu casa de cuantos centímetros son?
Conocí una casa ¿casa? Cuyas paredes eran de apenas 2
milímetros de espesor. Cuando regresábamos del Chaco,
estando en la Provincia de Santiago del Estero en las afuera de
la ciudad de Quimilí, en la zona en la que se levanta los
redondos hornos carboneros, nos detuvimos a predicar, rancho por
rancho, casa por casa, a orillas del camino.
Era un mediodía de intenso calor, cuando vimos unos hornos de
ladrillos humeantes, que sirven para la fabricación del
carbón.
Entramos al predio, y entre ellos se destacaba la miseria de una casa
hecha con troncos y cuyas paredes y techo eran de trozos de naylon.
Salió a recibirnos un hombre jóven con su pequeña
hija de siete años. Sumidos en una pobreza total.
El rostro ennegrecido del hombre por el hollín del
carbón, no manifestaba ninguna sonrisa. Solo la tristeza
se había apoderado de su ser.
Luego de hablar con él, nos dimos cuenta de la legitimidad de su
tristeza. Abandonado por su esposa, víctima de una gran crisis
económica, cargando con la crianza de sus dos hijos
menores y en uno de los trabajos más feos que alguien pueda
tener; le hablamos de Jesús.
Carlos Pérez, el triste carbonero del caluroso Santiago del
Estero, después de predicarle, con decisión
recibió a Jesús en su corazón. Aceptó la
única esperanza que tenía para su vida.
Hizo la oración de fe con convicción y le aseguramos que
Cristo es el único que puede transformar la tristeza en gozo y
los sueños destruidos en una positiva realidad.
Vivimos un momento de emoción al ver la alegría de esa niña al recibir ropa y golosinas.
Emocionados seguimos el camino.
Un profundo dolor nos embargaba ante tanta pobreza, pero a la vez una
gran alegría al saber que el Señor nos usaba para ganar
una nueva persona para El
No se cuanto medirá las paredes de tu casa; solo se que a Carlos
Pérez, les espera una gran mansión en el cielo.
Gloria Acosta
